Si
se concreta el proyecto Bandera Blanca se considerará como un nuevo despojo de la
última reserva de agua limpia contra las decenas de miles de personas que
habitan en los municipios de Amatlán de los Reyes, Atoyac, Yanga, Cuitláhuac,
Carrillo Puerto, Cotaxtla, Medellín y Boca del Río quienes entrarán en una
situación de riesgo y deterioro ambiental y de salud sin precedente. El agua
que pretenden despojar las autoridades mexicanas será destinada principalmente al
consumo derrochador y contaminante de las industrias desarrolladas en esas
ciudades.
